viernes, 1 de abril de 2016

ABRIL 2016. INICIO. En el pueblo de San Baltazar, Elena es una nina huérfana que perdió a sus padre a los cinco anos de edad y desde entonces permaneció al cuidado de su tía Dominga, una mujer que trabaja para la familia Aldama desde hace mas de veinte años, y que la ha cuidado como si fuera su propia hija, desbordando en ella todo su amor pues Dominga es una mujer muy agradable, simpática y de buen corazón.

Lucrecia Aldama, vanidosa y cruel, jamás ha querido a Elena y por ha evitado que sus hijos, Cristóbal y Luis, se le acerquen. Sin embargo Luis siempre ha estado enamorado de la muchacha y por ello mantienen una relación en secreto. Se encuentran y ella asegura no querer más mentiras por lo que no pueden seguir callando lo que sienten el uno por el otro. Luis está de acuerdo y le dice que él quiere que sus padres sepan que la ama incondicionalmente y quiere casarse con ella, por lo que dará a conocer su relación ante sus padres justo dentro de una semana, cuando vuelva de Colombia y Crisobal esté también de regreso en casa. Elena lo abraza llena de felicidad y se besan mas Luis se serciorade que no hay nadie cerca pues Lucrecia es una mujer muy severa, y teme a su reacción cuando se entere de los amoríos que ha tenido con la muchacha a la que siempre ha despreciado.

Dominga prepara la cena y de repente Ignacio le roba un beso. Ignacio trabaja en la hacienda desde hace años y se enamoró de Dominga pero ella se niega a corresponderle pues no ha olvidado a su difunto marido. Se concentra en cocinar la comida para la bienvenida de Cristóbal y nota que Elena está muy feliz mas no logra saber el porqué de su felicidad. Pronto la muchacha, durante la fiesta, se topa con un apuesto hombre al abrir la puerta de entrada a la casa de la hacienda. Se sorprende por su imponente belleza y hombría y le pregunta quién es. Él le responde que es Cristóbal y ella, desconcertada, lo deje entrar, sorprendiéndolo también al revelarle quién es ella, sonrojándola cuando le dice que al paso de los años se ha convertido en una muchacha muy bonita. El hombre se reúne con sus padres, Lucrecia y Rodolfo, quienes están felices de tenerlo de vuelta. Lucrecia hace saber a su hijo que desea casarlo con la chica que ha esperado por él desde siempre. Rodolfo pide a su mujer que no interceda en la vida de su hijo, quien muere por ver a su nana Dominga por lo que acude a la cocina y en uno de los pasillos descubre a su hermano Luis besándose con Elena. Luis trata de explicar lo que sucede a su hermano, quien tras saber de la relación de los enamorados les dice que justo ese es el momento para decírselo a sus padres y a Dominga. Luis está de acuerdo, pero cree que eso será para cuando él regrese de Colombia, país al que viaja para resolver negocios de la hacienda, a pesar de que Elena le dice que tiene un presentimiento oscur mas él asegura que todoque todo va a estar bien.

Maria Isela, una joven y bella sirvienta de la hacienda, hace tiempo tuvo amoríos con Gustavo, hijo del comandante del pueblo, quien constantemente la amenaza con matarla si lo desprecia y lo sorprende con otro hombre.

Rodolfo tiene una relación oculta con Inés, la esposa del comandante Humberto Robledo, pues con Lucrecia ya no tiene una relación ardiente como la que mantvieron en el pasado, desde hace mucho tiempo pero permanecen juntos sólo para guardar las apariencias, aunque Lucrecia no puede olvidar que su marido tuvo amoríos con la madre de Elena, a la que ha despreciado para vengarse de aquella mujer, através de ella.

El padre Guadalupe sabe de la relación entre Elena y Luis y por ello aconseja a la muchacha que digan a todos lo que sienten o de lo contrario las cosas serán peores para ambos. Ella asegura que dirán a los Aldama que se aman al regreso del muchacho, de Colombia. El sacerdote le aconseja que prepare a Dominga, pues sabe que la mujer se opondrá a esa relación al igua que Lucrecia y Rodolfo.

Cristóbal no deja de pensar un solo momento en Elena y cree que volverla a ver después de muchos años ha sido para cambiarle la vida, sin embargo evita acercarse a ella por respeto a su hermano Luis.

Maria Isela les revela a Elena y Dominga de las amenazas de Gustavo y Elena le promete que ese muchacho tendrá que dejarla tranquila tarde o temprano o se arrepentirá pues ella está dispuesta a pedirle a Luis que lo enfrente, a su regreso. Sin embargo ese día ella tiene un extraño presentimiento y se lo hace saber a Cristóbal, quien la encuentra demasiado agitada. La abraza y le asegura que todo estará bien.

Una fuerte tormenta azota el lugar y Luis maneja bajo ella a toda prisa pues desea ver a su amada Elena lo más pronto posible para entonces revelar a su familia cuanto la ama. De repente un camión de carga se cruza, Luis intent pasarlo por alto pero debido a la lluvia resbaladiza su coche cae un un barranco y despues de unos minutos explota.

Elena sirve la cena la familia Aldama pero de repente tiene una fuerte sensación en el pecho, cree que algo ha pasado y ante su reacción Lucrecia la reprende fuertemente por lo que Cristóbal intercede y pide a su madre que no trate así al servicio. La muchacha corre a la cocina y se aferra a Dominga, a quien con llanto le dice que algo le ha sucedido a Luis pues se lo dice el corazón.

Lucrecia y Rodolfo reciben por teléfono la terrible noticia de que Luis ha muerto en el accidente que tuvo en la carretera. El comandante Robledo se los confirma y la mujer grita que eso no puede ser. Se aferra a Cristóbal, al que le dice lo que ha ducedido y es él quien acude a Elena para decírselo. La muchacha se desmaya y al reaccionar, llena de dolor, acude al sepelio del difunto, realizado en la hacienda, donde el Dr. Severiano Andrade aparece junto a su hija Renata, que es la mejor amiga de Elena, qien siempre ha estado enamorada de Cristóbal, a quien da el pésame, insinuándose. Luego acude a Elena, quien la abraza y comienza a llorar. Renata sabía de la relación que fue entre Elena y Luis. Renata le dice que todo estaría bien y que Luis guardará de ella des de allá arriba. De repente, llena de dolor aparece Lucrecia, quien se acerca al ataúd y no aparta los ojos de él.

Después de una semana los Aldama comienzan a reponerse de la muerte de Luis pero no así Elena, a quien Doinga no le perdona que le haya ocultado la relación que mantuvo en secreto con el muchacho y le hace saber que ella no puede amarlo a él ni a ningun otro Aldama. Elena sufre en soledad y al estar en el jardín habla con Crist+obal, quien le brinda su apoyo. Ella se siente mal pero se niega a que él la lleve al hospital. Él insiste a tal grado que ella acepta. El dr. Andrade le hace estudios y le revela que está embarazada. La muchacha sse siente dichosa pues tendrá un hijo de Luis por lo que Cristóbal la convence de que digan la verdad a Kucrecia y Rodolfo. La muchacha acepta y por ello Cristóbal habla con sus padres de la relación que su hermano Luis mantuvo con la sobrina de Dominga y que como resultado la chica esta embarazada. Aparece Elena, a quien Lucrecia abofetea vílmente asegurando que ella no pudo haber sido amante de su difunto hijo pues él jamás pudo haber puesto los ojos en un ser tan bajo y despreciable como ella. 
Elena llora y dice que lleva a hijo de Luis en el vientre. Lucrecia dice que no es cierto y que el engendero que espera no es mas que un bastardo como ella. Cristobal asegur a su madre que Elena dice la verdad y la mujer le dice que se trata de una farsa de la muchacha para conseguir dinero por lo que a jalones e insultos la echa de su casa. Aparece Dominga, a quien Lucrecia le dice que su sobrina es una golfa al igual que su madre. Elena se va y Dominga quiere ir con élla pero la muchacha lle pide que no se sacrifique por ella pues podrá salir adelante sola. Ke pregunta a Dominga porqué Lucrecia dijo que su madre ffue una golfa pero la sirvienta calla a pesar de que su sobrina le pide que no le mienta.

Cristóbal está decidido a ayudar a Elena y el hijo que espera a pesar de la negativa de Lucrecia, quien echa en cara a Rodolfo el haberla engañado en el pasado con la madre de esa muchacha, desatando lo peor pues Luis tuvo relaciones con su propia hermana. Rodolfo se atormenta por esto y habla del pasado con Dominga, quien le hace saber que todo no es solo consecuencia de su infidelidad a Lucrecia, sino de tantas mentiras que se hn dicho para ocultar lo que sucedió hace tantos años.

Elena va a casa del Renata, y ella la recibe con los brazos abiertos, Cristóbal quiere ayudar a Elena y todos los días llega a ella, la lleva a caminar. Lucrecia se teme que el bebé que la muchacha espera no sea realmente de Luis y que Elena quiera aprovecharse de la situación, por lo que visita al doctor Andrade y le entrega mucho dinero para que haga que Elena pierda al hijo que espera. Andrade toma el dinero y acepta porque está en deuda con la Familia Aldama.

Renata, enamorada de Cristóbal, lo recibe gustosa en cada visita que éste hace a Elena, a la que ama en silencio, despertando el mismo sentimiento en ella pues la hace serntir protegida y muy querida. Hablan de lo que sienten el uno por el otro y luego Elena se lo cuenta a Renata, quien siente demasiados celos

Lucrecia está muy estresada porque cree que Elena quiere sacar provecho de su fortuna a través de Cristobal. Discute de esto con Rodolfo, quien le contesta que Elena no es como ella, sino todo lo contrario: Integra, sincera y sin ambiciones que puedan lastimar a otros.

Ignacio insiste en conquistar a Dominga, quien lo rechaza, por lo que cansado de sus intentos acude a Elena para preguntarle qué puede hacer. Ella le dice que debe tener paciencia y que con el tiempo Dominga se dará cuenta de que es un buen hombre y se enamorará de él.

Cristóbal revela a Rodolfo que se ha enamorado de Elena y que desea casarse con ella y cuidar del hijo de su hermano Luis como propio. Rodolfo, desesperado, le pide que no cometa una locura como lo hizo su hermano pero el chico está más que decidido. Aparece Lucrecia, quien llena de falsedad miente y da su consentimiento a Cristóbal, quien la besa y se lo agradece. Cuando el muchacho se va la mujer mira con odio a su marido, al que asegura que todo es culpa suya. Luego a solas llama al doctor Andrade y le pide que no solo se deshaga del bastardo que Elena espera, sino también de ella.

Maria Isela va al mercado y de repente. Jalándola de una mano, Gustavo roba un beso y dice que sería mejor llegar a un acuerdo con él lo más pronto si no ella se las va a pagar por su rechazo. Maria Isela le promete que jamás lo amará ni será suya y se va rápidamente, asustada, acudiendo a Dominga, quien la calma y enfrenta a Gustavo, al que promete que si no deja en paz a la muchacha se las verá con ella. Gustavo está a punto de agredir a la mujer pero aparece Ignacio para defenderla.

Elena está sola en casa una noche y comienza a sentirse muy mal. Le duele el vientre. Decide ir al hospital, caminando, pero el dolor es tal que pronto se desmaya a la orilla de un árbol. De pronto despierta en el hospital y le pregunta a doctor Andrade qué pasó y él le dice que tuvo un accidente y perdió el bebé. La chica llora, desesperada, pero él pone una inyección y se queda dormida. El Dr. Andrade anuncia a Lucrecia que Elena no está muerta pero sí el hijo que esperaba. Lucrecia enfurece por la suerte de la chica y le dice al médico que de alguna manera Elena tiene que desaparecer. Luego contacta a Renata y la visita para decirle que la desea como esposa de Cristobal pero para ello deben deshacerse de Elena, quien lo ha enredado. Cegada por la pasión que siente por el hombre, Renata acepta y por ello convence a Elena de que Cristóbal la estuvo envenenando durante mucho tiempo y que por ello la visitaba y se atrevió a hablarle de amor, pues todo lo planeó para que ella perdiera el hijo que esperaba ya que los Aldama jamás lo aceptaron. Elena no lo puede creer y Renata le aconseja que se marche muy lejos antes de que puedan atentar contra su vida. La ayuda a preparar una maleta, le da dinero y la sube a un autobús que la llevará a un lugar lejano. Mirando a traés de la ventana, con lágrimas en los ojos, Elena jura que volverá y se vengará de la familia Aldama y de todos los que han hecho daño.

Lucrecia le dice a Cristóbal que Elena acaba de morir en un accidente. Él no lo cree y va corriendo al hospital, donde el doctor Andrade le dice que efectivamente Elena murió y porque ella no tiene familia ya la han incinerado y sus cenizas se encuentran con el padre Guadalupe, quien da la noticia a Dominga, causándole un gran dolor. Se refugia en Cristóbal, quien le pide perdón por no haber cuidado bien de su sobrina y la mujer le revela que Elena no es nada suyo, que no lleva su sangre, y que la recogió porque quedó desprotegida luego de que su madre muriera al parirla.

Elena llega a la Ciudad de México sin saber qué hacer ni a donde ir. Pronto encuentra un perro perdido y se pasea con él. Descubre que en el collar tiene escrita una dirección y lo lleva de regreso a casa, alegrando a su dueña, Lucila San Marino, una viuda que decide ayudar a la muchacha, dejándola vivir en su casa como asistente personal por lo que pide a la fiel sirvienta Carlota que la instale y le muestre el lugar para que pueda movilizarse a sus anchas. Así pasan unos días en los que las mujeres se unen cada vez más. Elena pregunta a Lucila por qué esta tan buena con ella y la mujer le dice que le ha inspirado confianza desde que la vio.

Pasan tres años y Elena ha sido adoptada por Lucila por lo que ahora, convertida en una mujer de negocios, se llama Victoria, directora de la empresa de publicidad de su madre, Lucila, quien ha puesto a su nombre la mitad de la empresa en que ha conocido al apuesto Diego Álvarez, quien está enaorado de ella y constantemente le hace invitaciones que la chica rechaza mas pronto Lucila la convence de que será mejor darle una oportunidad al empresario, quien la lleva a un lujoso restaurant y le confiesa lo que siente por ella. Victoria dice que aún no está lista para una relación y Diego le promete que el va a esperar por ella el tiempo que sea necesario. Victoria sin embargo no puede dejar de pensar en Luis, el gran amor de su vida, ni en el amor de Cristóbal, el cual cree que la engañó.

Cristóbal y Renata están casado pero él no es feliz pue no ha podido olvidr a Elena. Esto lo sabe Lucrecia, quien maldice a la muchacha y espera que nunca más vuelva pues la cree responsable del sufrimiento y destrucción de los Aldama. Insiste a Renata y su hijo para que le den un nieto pero Cristóbal rechaza a su esposa en la cama pues siente que traiciona la memoria de Elena y se centra en ocuparse en los negocios de su padre, como una vez lo hizo Luis.

Rodolfo pasa las noches con Inés y son descubiertos por Gustavo, quien enfrenta a su madre y la acusa de ser una ramera. Luego de discutir con ella acude a emborracharse a una cantina, donde se emborracha y se da valor para buscar a Prdencia y violarla, llenándola de sufrimiento. El hombre tiene un conflicto en la calle, con otro borracho al que golpea hasta matarlo. Ha sido visto por la misma Maria Isela, quien revela a la policía lo ocurrido. Gustavo es arrestado y sentenciado a muchos años en prisión a pesar de que su padre intenta impedir que sea condenado. Destruido, el hombre lamenta no haber tenido mano dura con su hijo y se sorprende cuando Inés le dice que ella es la responsable de todo mas miente para no decirle que su hijo la descubrió con su amante.

Dominga tiene una relación con Ignacio, quien es dichoso a su lado y la consuela cada vez que recuerda a Elena, quien se rinde culto por haber sido una muchacha alegre y buena, querida por todos en el pueblo, mismo al que Victoria desea regresar para vengarse pero Lucila no está de acuerdo y le pide que se olvide del pasado y le de una oportunidad a Diego, quien la ama verdaderamente y es un hombre íntegro. Victoria sin embargo tiene sed de venganza y asegura que ahora ella tiene todas las armas necesarias para vencer a sus enemigos por lo que pone en marcha un plan para comprar la casa más grande de San Baltazar por lo que Lucila cuenta a Diego los planes de su hija por lo que él acude a la muchacha para pedirle que le de una oportunidad para hacerle olvidar cualquier cosa que haya vivido en el pasado y que la haya cegado con una venganza sin sentido. Ella lo rechaza por lo que el hombre le dice estar decepcionado de que ella mas la muchacha le deja claro que nunca le dio esperanzas y que debe volver a San Baltazar para terminar lo que ella no empezó. Lucila interviene y pide a su hija que recapacite y luego pide a Diego que no se de por vencido por lo que él decide acudir a San Baltazar acompañando a Victoria, quien para su llegada hace una gran fiesta a la que invita a la familia Aldama. Tanto Victoria como Lucrecia están a punto de encontrarse en la boutique de la diseñadora Fabiola González, pero el destino lo evita y Fabiola hace un hermoso vestido para Victoria, a la que reconoce y asegura que con ella su secreto está guardado hasta el día de la fiesta en que la presencia de Victoria sorprede a todos los invitados, comenzando por los Aldama, quienes se sorprenden por la belleza de la mujer y el parecido que esta tiene con Elena. Lucrecia habla con Andrade y le dice estar convencida de que esa mujer es la misma a la que ellos le mtaron al hijo que esperaba y seguramente ha regresado a cobrar venganza, mientras que Cristóbal habla con ella e insiste en que es Elena, quedando clara toda duda cuando conoce a Lucila, la madre de Victoria, a la que días después acude a buscar, topándose con Diego, el cual le dice ser el prometido de la muchacha, quien habla con Cristóbal para hacer negocios que comienzan en breve por lo que se ven continuamente hasta que un día ella cae accidentalmente en un acantilado y él entra a salvarla. La lleva a su hacienda, donde ella se baña. Él lo hace también y ella lo descubre. La pasión se enciende y ambos terminan besándose por lo que ella sufre puesto que sigue amándolo a pesar de que el tiempo ha pasado. Ella sale corriendo del lugar y se desahoga con Lucila, a la que revela que a pesar de que el tiempo ha pasado ella sigue amando a Cristóbal.

Diego se presenta ante Humberto Robledo para hacer negocios y le ofrece una fuerte suma de dinero para que investigue todo acerca de Elena Castro. Humberto acepta mas pregunta porqué el fuereño tiene tanto interés en una mujer que está muerta desde hace muchos años y Diego le dice que él no debe sabel nada y solo debe limitarse a investigarla.

Renata está cansada de intentar que Cristobal le corresponda como hombre y le reclama el no poder olvidar a Elena. Él le confiesa entonces que jamás la olvidará y que ahora más que nunca está convencido de que no está muerta. Asustada, Renata le cuenta todo a Lucrecia, quien jura que si Elena Castro y Victoria San Marino son la misma persona... matará a dos pájaros de un solo tiro.

Inés y Rodolfo viven intensamente su amor y él promete que dejará a Lucrecia, con la cual no es feliz. Sin embargo todo se ensombrece cuando Humberto descubre el romance y lo busca para golpearlo mientras que a su mujer la echa de su casa, solo con lo que lleva puesto. Inés suplica ayuda a Rodolfo por el teléfono. Los escucha Lucrecia, quien se le adelanta a su marido para abofetear a la amante de este y arrojarla por las escaleras de una pensión en la que se hospeda para luego huir sin que nadie la vea. Cuando Humberto se entera de la muerte de su mujer se desmorona y en el funeral es Lucrecia quien lo consuela y le da ánimos y esperanzas, hopócrita.

Victoria lasegura a Lucila que todo es como lo planeó y ahora los Aldama pagarán por todo el daño que le hicieron. Descubre que Rodolfo e Inés son amantes e investiga en qué lugar se encontrarán. Se lo cuenta todo a Lucila y reciben una visita del comandante Robledo, el cual busca a Diego y delante de Victoria le revela que encontró en los archivos del hospital el certificado de defunción de Elena, y que lo tiene con él. Victoria le pide el certificado y el hombre se lo entrega. Cuando Victoria lo ve no puede creer que a Elena la hayan hecho pasar por muerta y certificar que murió sin dar a luz. Todo es una mentira y jura que no tendrá piedad de los que quisieron matarla. Entonces se da cuenta que el doctor Andrade y Renata están involucrados. Victoria esta muy decepcionada de su mejor amiga porque la ha traicionado. Y se refugia en Diego, quien aprovecha la situación para besarla. Nuevamente la mujer lo rechaza y le revela que siempre amará a Cristóbal Aldama.

Lucrecia y Victoria se encuentran en la boutique de Fabiola, donde la primera pregunta a la recién llegada que hace una mujer tan prestigiosa como ella en San Baltazar. Victoria le dice que le gusta mucho el paisaje y busca paz. Lucrecia no le cree y le asegura estar convencida de que ella no es quien dice ser.

Renata se siente terriblemente enferma y es llevada de emergencia al hospital, donde el doctor Andrade descubre que tiene cáncer en los pulmones, en fase terminal. Sufre y comunica a los Aldama la situación. No lo pueden creer y Lucrecia intenta hacer sentir culpable a Cristóbal mas este no se deja y se refugia en brazos de Victoria, quien lo besa. Son sorprendidos por Diego, quien discute con los dos y se va a los golpes con Cristóbal, a quien Victoria pie que se marche para luego dejar claro a Diego que jamás le corresponderá. Luego hace una visita a Renata para confesarle que ella es Elena y ha regresado para vengarse de todos los que le hicieron daño para separarla de su hijo y de Cristóbal. Renata no puede creerlo y revela que hizo lo que hizo por amor a Cristóbal, pues era la única manera de estar con él, aunque ha pagado muy caro por todas sus mentiras por lo que confiesa a Victoria que le mintió y que no fue Cristóbal quien la envenenó, sino Severiano, su padre, por órdenes de Lucrecia, quien la ha odiado desde que era una niña. Suplica a su amiga que la perdone y Victoria lo hace por lo que la moribunda muere llena de paz, mientras que Victoria, confundida, habla con Lucila, quien le hace ver que su venganza no tiene sentido ya que Cristóbal, al igual que ella, ha sido víctima de las mentiras de su madre. Mandan a llamar a Dominga, a quien Victoria le revela su verdadera identidad y le cuenta todo. Dominga le dice que ella también le ha mentido y ha escondido un secreto por muchos años, el cual ya no puede callar. Le revela a la muchacha que sus padres no murieron y que fueron asesinados, acusando a Lucrecia de ser la responsable pues la madre de Elena fue amante de Rodolfo Aldama y Lucrecia los descubrió, razón por la cual siempre la ha creído la hija bastarda del hombre, aunque eso no sea cierto. Victoria no puede creer que por cupa de Lucrecia ella haya sufrido mucho. 
Entonces Dominga prosigue y le dice que sus padres fueron muy ricos mas la madre de la muchacha, Alma, ya no se entendía con su padre y al conocer a Rodolfo se enamoró de él, traicionando la confianza de su mejor amiga, Lucrecia, quien al descubrirlos logró que Alma le firmara documentos cediéndole su fortuna y negocios para luego mandarla a matar en una explisión de auto en la que perdieron la vida. Así Lucrecia se hizo rica y poderosa e hizo que todos creen que la niña murió en el accidente con sus padres, pero no fue así pues Dominga se hizo cargo de ella, adoptándola como su sobrina. Aparece entonces Lucila, quien estremece todavía más a Dominga, quien la reconoce. ¡Ella es Alma! ¡La verdadera madre de Elena! Alma llora y abraza fuertemente a su nana, a la que agradece por haber cuidado de su hija, a la que sin querer ha cuidado por años creyendola una desconocida que la cautivó cuando todo fue el llamado de la sangre. Madre e hija celebran el haberse reencontrado y por ello deciden denunciar a Lucrecia, quien es llamada a declarar, extrañada, estremeciéndose al saber que Alma no murió y viéndola frente a ella al lado de su hija, Elena. Desesperada, la malvada mujer asegura que todo se trata de una trampa para hundirla.

Cristóbal no puede creer que Elena esté viva cuando esta se presenta ante él para luego llenarlo de tristeza al revelarle que su madre ha sido la culpable de su sufrimiento pues logró llegar muy lejos con sus trampas y mentiras que han sido peligrosaas al punto de matar.

El juez la llama a declarar a Severiano Andrade, quien acorralado revela que él mato a su esposa, cegado por los celos porque ella la engañó con otro y que Lucrecia lo ayudó a que todo pareciera un suicidio. Debido a esa deuda con ella y por una fuerte suma de dinero ella lo convenció para que envenenara a Elena y esta perdiera el bebé que esperaba, aunque después le ordenó que se deshiciera de ella también. Asustada, Lucrecia dice que el médico miente y que esto no es verdad. El juez llam a Dominga a declarar. Dominga dice toda la historia pero Lucrecia lo niega todo y asegura que la sirvienta miente también. Sin embargo es llamado a declarar el abogado que ayudara a la acusada hace más de veinte años, Enrique Cisneros, quien revela que en aquél entonces Lucrecia vino a él porque tenía en sus manos el testamento de Alma Arizmendi, a quien engañó para que firmara la donación de toda su fortuna, siendo ella, Lucrecia, la única beneficiada, siendo curioso que la donante y su marido murieran justamente a las dos semanas de legalizarce los documentos. Tras estas palabras Lucrecia se siente destruida y maldice a Enrique por haber ayudado a hundirla. La ultima persona en declarar es Elena Castro. Lucrecia dice que esto no es posible porque Elena murio, pero de pronto aparece Victoria y dice que ella es Elena y presenta a su madre, Alma Arizmendi, viva. Lucrecia no puede creer lo que esta pasando y las maldice a las dos.

Elena dice toda su historia y acusa a Lucrecia de ser la cupable de toda su infelicidad, y todo lo que vivió desde que se embarazó de Luis. Alma apoya a su hija y declara que cuando ella tuvo el accidente su hija no iba con ellos en la unidad, sino que se quedó al cuidado de Dominga, mientras que ella, Alma, fue rescatada por alguien más y perdio la memoria durante muchos alos hasta que despues se caso con un hombre que la curó y le dio todo su amor, sin que recordara nada hasta su regreso a San Baltazar cuando recuerdos le venían a la mente y la presencia de Dominga la hizo recordarlo todo. Lucrecia la maldice y al atacarla en un momento de desesperación revela sus fechorías así como haber matado a Inés cuando discutieron en la pensión, por lo que es condenada a setenta años en prisión y su cómplice, Severiano Andrade, a treinta.

Cristóbal y Rodolfo no pueden creer que hayan vivido con una criminal durante tanto tiempo y brindan todo su apoyo a Elena, quien recupera la fortuna que le fue arrebatada a su madre con ayuda de Diego, quien se ha hecho gran amigo de Fabiola, la cual se ha enamorado de él y por ello lo invita a cenar, terminando todo en un romántico idilio.

Lucrecia recibe la visita de Cristóbal, quien la desprecia y le dice que se casará con Elena, la mujer de su vida, mientras que su padre, Rodolfo, por fin será feliz al lado de la mujer a la que siempre amó: Alma Arizmendi. Lucrecia llora sin decir una sola palabra y se cuelga con una soga en su celda, con el odio que siente hacia Alma y Elena en el corazón.

Alma y Rodolfo están nuevamente juntos, pue a pesar de los aos de distanciamiento su amor no murio . Bendicen el amor que sus hijos también se tienen y ella, bondadosa, decide que ayudará a Maria Isela así como una vez quiso ayudar a una desconocida en la ciudad.

Fabiola y Diego han comenzado un romance y están más enamorados que nunca. Tanto, que han sido elegidos para ser padrinos de Elena y Cristóbal el día de su boda.

Domiga e Ignacio estan muy felices y deciden vivir juntos, siempre al servicio de sus patrones, a los que aman y admiran con toda fidelidad.

El amor de Elena y Cristobal ha triunfado y lo celebran con una boda espectacular en San Baltazar, la cual celebran con sus todos seres queridos, sellando su amor con un fuerte beso que deja claro ellos no han dejado que las mentiras que matan los separen.

FIN







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